Como sabéis, soy aficionado del Valladolid. Este año estoy
disfrutando, más allá de los resultados deportivos porque estoy viendo otra
serie de cosas que llenan el vacío que puede dejar la evaluación de una
actividad mirando solamente los resultados. Me explico:
El Valladolid para mi es una afición, como para otros son
las series americanas, para otros la montaña y para otros el aeromodelismo. Me
gusta sentarme al aire libre durante dos horas y ver a 22 señores en
calzoncillos corriendo de lado a lado detrás de un balón. Si, me gusta. Pero no
me llena. Este año he encontrado más cosas.